ESGUINCE DE TOBILLO: PASOS HACIA LA RECUPERACIÓN

El esguince de tobillo es una lesión muy común en la cual uno o varios ligamentos de la región talar se ven afectados.
El ligamento que suele lesionarse con más frecuencia es el externo (formado por tres fascículos) seguido por el ligamento tibio-peroneo y por último el ligamento interno o ligamento deltoideo (dos fascículos). Existe a veces una lesión del ligamento subtalar que une el astrágalo (hueso del tobillo) con el calcáneo (hueso del talón).
En este post nos centraremos en la lesión del ligamento externo de tobillo. Este ocurre al realizar un movimiento forzado de inversión del pie junto con una flexión plantar. Dependiendo de cual de estos dos componentes impera, encontraremos dañado un fascículo u otro. A su vez, a mayor exceso de estos movimientos lesionales, los ligamentos se podrán sobre-estirar o distender (grado I) romper parcialmente (Grado II) o romper por completo (Grado III):
Esguince de tobillo Grado I:
Suele cursar con dolor agudo, inflamación, rubor y calor. El dolor puede ir de leve a moderado. El hinchazón puede ser también leve o moderado y todo esto producirá una cojera al intensificarse el dolor con el apoyo. La recuperación total tardará alrededor de tres, cuatro semanas.
Fase Inflamatoria: 0 a 72 horas
*Protección: No empeorar la lesión. Podemos usar muletas los primeros tres días si hace falta para no apoyar todo el peso sobre el pie lesionado. También las muletas nos permitirán evitar un patrón de la marcha incorrecto, es decir, intentar no cojear, caminar con la espalda recta de la manera más natural posible, simplemente poniendo el peso necesario sobre las muletas a través de los brazos.
*Descanso: Los primeros días se debería caminar únicamente lo estrictamente necesario.
*Crioterapia: Aplicar hielo localmente durante quince minutos cada dos horas.
*Compresión: Usar un vendaje compresivo o similar, especialmente a la noche.
*Elevación: Cuando se esté inmóvil, levantar la pierna por encima del pecho, esto ayudará al sistema circulatorio a drenar mejor la zona. Al dormir sería óptimo que el pie descansara en una posición más elevada.
Podemos usar una crema antiinflamatoria hasta cinco veces al día. Realizar un masaje suave de abajo a arriba (desde los dedos de los pies hacia la pantorrilla) insistiendo en la zona posterior de los huesos del tobillo (maleolos).
Fase I: 3 a 7 días
Seguir con las medidas anteriores si existe todavía una gran inflamación. Deberíamos empezar a caminar un poco más, sin dolor, usando una muleta si es necesario para evitar compensaciones al caminar.
Pasaremos a realizar baños de contraste: Llenar dos cubos de agua, uno con agua muy fría y otro con agua tibia-caliente. Sumergir el pie en agua tibia tres minutos y seguidamente en agua fría durante unos cinco minutos. Repetir.
El vendaje compresivo puede no ser necesario. No obstante, una tobillera o calcetín apretado puede ser eficaz cuando vayamos a estar parados o sentados durante largos periodos de tiempo, en especial a la noche. Un vendaje tipo Kinesio-Tape es muy efectivo para mejorar el drenaje. El masaje de drenaje seguirá siendo de gran ayuda para eliminar toda la congestión de la zona.
En esta fase se deben iniciar los ejercicios de movilidad y estiramientos para evitar rigidez articular, disminuir el edema y empezar a fortalecer la zona:
1- Sentado con las piernas estiradas, se realizan giros de tobillo suave. 20 repeticiones a la derecha y 20 a la izquierda. (Rotación)
2- Sentado con piernas estiradas, dirigir los dedos de los pies hacia nosotros y seguidamente hacia fuera. (Flexión dorsal y plantar). Podemos usar una toalla o una banda elástica para oponer resistencia a medida que el ejercicio se vaya haciendo más fácil.
Podemos hacer variaciones de este ejercicio. Dirigir los dedos de los pies hacia dentro, hacia el otro pie (inversión) y hacia fuera (eversión). El movimiento de inversión será todavía doloroso así como el de flexión plantar. Realizar el movimiento sin llegar al dolor. Se puede resistir el movimiento con una toalla o banda elástica.
3- Tumbados con rodillas flexionadas, levantar la pelvis y contraer glúteos. 20 repeticiones.
4- De pie sin ayuda. Colocar casi todo el peso sobre el pie sano. Desplazar el peso con un movimiento de la pelvis para poner más peso sobre el tobillo contrario. No llegar al dolor. Vamos a acostumbrar al pie a que reciba más peso. Mantener pecho abierto y espalda recta.
Fase II: 7 a 14 días:
Seguir con las medidas anteriores.
El fisioterapeuta deberá ahora revisar la cadena ascendente de la pierna que se lesionó. Al “doblarnos” el tobillo, el peroné se puede quedar bloqueado hacia abajo y hacia delante, dificultando la recuperación. Tanto los músculos peroneos como el biceps femoral (isquiotibial) se verán sobreestirados y pueden tirar de la pelvis (iliaco) hacia posterior, creando tensiones en lumbares incluso pudiendo llegar al cuello y cabeza.
Los ejercicios se deberán ir incrementando en número e intensidad:
1-Bicicleta estática: 15 minutos la primera vez sin resistencia y con el sillín alto. Si no existe dolor al día siguiente realizar 2 sesiones de 15 minutos cada una. Al tercer día, si no ha habido complicaciones, se puede aumentar hasta 30 minutos la duración de la sesión.
También podemos nadar: Usar un pullbuoy en la primera sesión. Probar en la segunda sesión sin pullbuoy con estilo crol únicamente. Incrementar progresivamente el tiempo y la intensidad.
2- Ejercicios isométricos zona abdominal y lumbar: Ejercicios de Core para mejorar la estabilidad central. Puente y planchas frontales y laterales. Las planchas las haremos sobre las rodillas al principio si existe molestia en el pie.
3- Sentadillas normales, laterales y splits: Realizar sin carga 15 repeticiones x 3 series cada una. Colocar peso progresivamente o incrementar el número de repeticiones dependiendo de nuestra condición física, deporte etc.
4- Caminar. Empezar con 15 minutos, dos veces al día. Caminar despacio sin realizar compensaciones.
Fase III: 14 a 21 días
Seguir con los ejercicios anteriores.
A partir de la tercera semana se puede empezar a trotar. Carrera continua durante 15 minutos el primer día. El segundo día llegar hasta 25 minutos. Si todo va bien, el tercer día se puede llegar a 35 minutos. Seguir progresivamente.
Empezar a practicar el gesto deportivo. Dependiendo del deporte que practiquemos, empezaremos a entrenar normalmente. Evitar de momento cambios de dirección bruscos, sprints, saltos y choques.
Fase IV: A partir de 21 días:
Seguir con los ejercicios anteriores.
Introducir primero saltos controlados, cambios de dirección y sprints. Cuando llevemos una semana y nos sintamos seguros podremos entrenar con el grupo en caso de que practiquemos deportes de equipo.
Esguince de tobillo grado II:
Seguiremos los mismos pasos que en el esguince grado I, simplemente se alargarán las fases un poco más, es decir:
Fase Inflamatoria: 0 a 5 / 7 días
Fase I: 5 / 7 a 21 días
Fase II: 21 a 4 / 5 semanas
Fase III: 4 / 5 a 6 semanas
Fase IV: A partir de las 6 semanas
El esguince de grado 2 tiene subgrados. Existen esguinces de grado II con un 40% de las fibras del ligamento rotas y otros con el 70 % por ejemplo. Es por eso que los plazos son menos exactos y los tiempos de recuperación dependerán aún más de cada individuo.
Esguince grado III:
En este tipo de esguince la rotura es completa. Se caracteriza por un edema exagerado que visto desde detrás no deja percibir ni los maleolos ni el tendón de aquiles.
Necesitará en muchos casos intervención quirúrgica para devolver la estabilidad a la articulación. La recuperación será mucho más lenta (4 a 6 meses) y dependerá también del tipo de cirugía. Se debe consultar cada caso para adaptar la rehabilitación a cada paciente.
