Después de sufrir cualquier lesión traumática (esguinces, roturas musculares, fracturas etc.) nuestro organismo desencadenará una serie de procesos que resultarán en una inflamación local con el fin de limpiar, reparar y regenerar la estructura lesionada. Esta reacción natural no debe ser suprimida, con antiinflamatorios por ejemplo, ya que estos inhibirán parcialmente o por completo laSigue leyendo «¿Como «controlar» la inflamación?»
